¡Recibe una calurosa bienvenida!

 

Mantente callado, mira hacia adentro y disfruta el poder sanador del silencio. Deja ir tus apegos y pesares. Tu núcleo interno y tu corazón de sabiduría se mantienen intocados a pesar de los insultos o las alabanzas. Así que ten fe en tu corazón y confía en ti.

Siéntate libre de preocupaciones y miedos. Pon tu más sincero, tu verdadero corazón en tu meditación. Pon atención y concéntrate en tu respiración. Deja que la paz y la felicidad prevalezcan y te inunden. Recuerda que tu propia vida está íntimamente conectada con toda la vida.

Que todos los seres se beneficien de tu presencia como la encarnación de la paz y la felicidad.

Venerable Samu Sunim